Para Paquita y Mari

Por Pedro Santaliz

Chaguín te espera el amor de las pausas
aquí no encontró la guerra una pureza
aquí no encontró la guerra una decencia
fin cien veces final del dolor
te espera quizás más allá la esperanza
la idea altiva que es verdad
de la tierra soberana
adonde tu vas a parar
una tierra caliente soberana y humana
febril capullo de tu mano mil doliente
doliente mil una mano que alza la belleza
aquí no encontró la guerra hoy una caricia
no encontró nada caliente
el amor exhausto ya en las sienes del dolor
te espera justo porque lo encontrarás
en un país más allá
creado por los mosquitos del sol
amigos del poniente
creado por las vírgenes del paraíso de África
te espera una caliente lucha de laderas
en el sol de las ramas del cielo
los elementos no se componen
esto es buscar un sitio para dormir
esto es hallar y encontrar dónde dormir
las muertes y los hombres y los ojos de las
muertes van con los elementos
calor arriba y calor abajo es lo mismo
desarreglo allá y acá
simientes combatientes que no han encontrado al hombre
aún es sus rayas el hombre muere y nace
y tu naces cuando mueres
y la bandera encuentra un puente
por donde pasar a los combatientes de
arriba más debajo de la ladera
yo no encontré la flor que yo buscaba
¿tu la hallaste?
(la bala del pecho y la esencia de la ubre)
millones de hombres con hambre y con dolor en la tierra
por el cielo por el sol por la nube
desparramados sin conseguir la nueva sangre
tu que sin igual leíste el libro
asciendes febrilmente al más allá
tendido en la sin par
monorritmia del amor de la eternidad
yo cobro conciencia de tu música
sin apagar el carro.